LibertadEntendimientoOrganizaciónNacionalidadEsfuerzoServicio


    Nuestro emblema, el que hoy conocemos, fue adoptado por la Directiva Internacional el 31 de Diciembre de 1921. Es de suponer que en el estudio para adoptar nuestro emblema oficial, surgieron dos grupos queriendo cada uno que su idea prevaleciese. Uno pretendía que fuese una simple "L" en color sobre un fondo dorado. El otro proyecto era la famosa pintura de una cabeza de león hecha por Rosa Bomheur. Finalmente se acordó que fuera la letra "L" en blanco, al centro de un área azul circular demarcado con los perfiles de dos cabezas de león en ambos lados y las palabras Lions International.

    Sobre el significado paradógico de la representación de nuestro emblema han existido una serie de opiniones (no oficiales) con relación a las dos cabezas de leones mirando a lados opuestos:

    a) Unos interpretan su significado señalando que el Leonismo mira al pasado y al futuro, en el simbolismo de su representación. Al escudriñar en el pasado busca experiencias y sacando conclusiones de ese tiempo las transforma en futuras acciones positivas.

    b) Otros interpretan su significado, por el símbolo erguido del león de la derecha como si la Organización pretendiera significar que el hombre, reinando sobre las cosas materiales podía establecer la paz si tenía por colaboradora a su compañera, para defender entre ambos los recursos más nobles de la comunidad, que son los hijos (Nótese en el león de la izquierda las pestañas claramente visibles sobre el ojo) ¿Trataban acaso los creadores de nuestro emblema de destacar claramente a la leona ?.

    Cada panagirista ha dado una interpretación al símbolo, que expresa a su vez, firmeza y nobleza, fuerza y generosidad, amor y sociabilidad.

    La sigla, LEONES, ha sido a su vez, objeto de síntesis que recoge el ideal de nuestra Institución:

    L - Libertad

    E - Entendimiento

    O - Organización

    N - Nacionalidad

    E - Esfuerzo

    S - Servicio

    Durante algunos años los Leones preguntaban porqué los primeros delegados prefirieron el nombre de Lions. ¿ Fue que este monarca de la selva es un símbolo de la fuerza ?. ¿ Fue porque el león ha sido objeto de connotaciones bíblicas ?. En realidad la selección carece de explicación, pero de todos modos que importa esto?. Quizá la contestación más sensata que se puede dar a esta perenne pregunta la contestó el entonces Presidente Edward S. Vaught en la Convención de 1923 : " Para ser perfectamente franco con ustedes mi opinión es que el nombre fue enteramente accidental; que ni el superbo monarca de las selvas numidianas ni el león de la tribu de Juda, influyeron efectivamente en la denominación. Nuestros grandes personajes históricos nada tuvieron que ver en el nombre que se les dio, pero muchos han llevado este medio de identificación. La vida de los hombres es lo que da poder y popularidad al nombre que llevan. Éste, después de todo, sólo es la sombra de quien lo adquirió accidentalmente".

    La lucha por cambiar el nombre de la Asociación continuó por dos años . Algunos proponentes ofrecieron la palabra Rainbow (arco iris, nombre de la heroica División del ejército USA en la guerra mundial), y Vortex como alternativa. En un almuerzo del primer día de la Convención de Chicago en 1919, un joven abogado de la ciudad de Denver - Halsted Ritter se irguió para hacer uso de la palabra acerca de las oportunidades del leonismo.

    Entre otras cosas dijo: "El nombre Lions quiere decir algo más que Rey de las Bestias. También da ejemplo típico de cualidades que somos amantes de ensalzar. No sólo significa fraternidad, buen compañerismo, firmeza de carácter y propósito, sino, sobre todo, la combinación de sus letras L - E - O - N - E - S pregona por el país el verdadero significado y cimiento de la ciudadanía. Leones, hacedlas conocidas en vuestros estandartes, grabadlas en vuestros corazones, mostradlas por lo alto para que todos vean estas mágicas y dinámicas letras ".

    Cuando Ritter terminó su disertación, el nombre Lions había sido adoptado decisivamente y, más tarde, sus siglas también lo fueron para constituir el nombre de la Asociación.

    Al parecer no hubo problemas en cuanto a la actividad a que se dedicarían los recién organizados Clubes de Leones. Los EE.UU. empezaron a tomar parte en la primera guerra mundial en abril y los Clubes de Leones procedieron inmediatamente a participar en el esfuerzo nacional. En lo que posiblemente fue la primera actividad leonística , el Club de San Antonio, Texas, telegrafió al de Fort Worth pidiéndole que apoyara un plan del primero para procurar voluntarios que ayudaran en un campamento de "Entrenamiento Ciudadano". Fort Worth se comprometió a dar su apoyo. Little Rock, Arkansas, hizo colecta de revistas y libros para soldados estacionados en campamentos cercanos del ejército. Los Leones de Dallas estuvieron comprando Bonos de la Libertad. Los de Austin impulsaron un plan para obtener el aumento del servicio hidráulico de la ciudad y hacer frente al compromiso de surtir el precioso líquido a campamentos militares de la zona.

    La epidemia de gripe de 1918 casi paralizó la organización iniciada - pocos Clubes tenían sesiones - pero aún en esta situación los Leones mostraron su valía para la comunidad. Por ejemplo, los Leones de Oklahoma City merecieron los elogios del público, por el servicio de automóviles y sus conductores para los voluntarios de la Cruz Roja que atendían a víctimas de la epidemia.

    A pesar de la guerra y su influencia, el Secretario-Tesorero Jones tuvo el justificado orgullo de poder informar que el número de Clubes casi se había duplicado, llegando a 48 y que en el Banco había un saldo de 488,20 dólares.

    En Noviembre de 1918, Jones editó y publicó el primer número de la Revista de los Clubes de Leones, de 28 páginas en tamaño de bolsillo. El año siguiente los Leones de Oklahoma efectuaban la primera Convención de Distrito del Leonismo y para 1920 la Asociación ya tenía su hoy conocido emblema púrpura y gualda. Cuando los delegados se reunieron en la Convención de 1919, en Chicago, lo hicieron con fe y optimismo. Existía el parecer de que el infante nacido allí dos años antes estaba lleno de vida y destinado a crecer.

    En los años de 1920 se vio ese desarrollo, cuyo alcance se pudo superar sólo en los años de 1950. La década comenzó con la primera extensión del Leonismo fuera de los Estados Unidos, en el Canadá. En esos diez años todos los EE.UU. quedaron incluidos en el Leonismo, así como las más de las provincias canadienses y México.

    La semilla del leonismo penetró en el territorio Mexicano en el año 1927 al quedar constituido oficialmente el Club de Nuevo Laredo, Tamaulipas, el 15 de marzo de ese año.

    En la Convención de 1926 en San Francisco, fue cuando se verificó la primera ceremonia necrológica de alguna importancia. En la Convención de Omaha, Nebraska, los Leones marcharon por las calles de la ciudad en lo que probablemente fue el primer desfile de la Asociación. Ese año Helen Keller pronunció el memorable discurso que hizo que los Leones intensificaran su dedicación en pro de los ciegos. Y en 1929 los delegados agregaron a sus Estatutos el postulado que hasta la fecha tiene fijo el celoso interés de la Asociación en las relaciones internacionales : el objetivo de " Crear y fomentar un espíritu de entendimiento entre los pueblos del mundo ".

    Para fines de la época, los Leones, apenas trece años después de su fundación, podían ufanarse con orgullo de tener un total de casi 80.000 socios inscritos en 2.200 clubes. Jones y una fiel ayudante, su esposa, ya no tenían que hacer el trabajo de escritorio en su atestada oficina de seguros, porque entonces en Chicago el personal había aumentado a 33 empleados, que ocupaban unos 275 metros cuadrados en un edificio de oficinas del centro de negocios de la ciudad. En la década de los veinte la Asociación se había extendido tanto al norte como al sur de los Estados Unidos y había creado tradiciones que permanecerían viables hasta la actualidad, gozando los Leones de cierta justificación para sentirse satisfechos de sí mismos.

    Entonces vino la torva crisis económica, Lions International patrocinó una Semana de Confianza en los Negocios y a solicitud del Presidente Hoover, los Clubes de toda la Asociación emprendieron cruzadas contra el acaparamiento de víveres y demás mercancías. En un caso, cerca de la mitad de los Clubes se comprometieron a prestar su apoyo a la campaña para estimular la confianza en los negocios. A pesar del optimismo los reveses que sufría el comercio, ponían a prueba el temple de los Leones. A principios de los años 30, los viajes de los Funcionarios se habían reducido a menos de la mitad de su presupuesto y se había eliminado una de las Juntas de la Directiva. El presupuesto de los Gobernadores de Distrito también había sido reducido. El personal de la Casa Central había disminuido y a los empleados restantes se les rebajó el sueldo. Algunos clubes no podían pagar sus cuotas porque una parte de los Bancos habían cerrado sus puertas o habían limitado sus servicios. En 1934 la Sede Internacional rindió un informe desalentador: sus libros arrojaban un déficit neto de 2.060 dólares. Sin embargo, en lo más grave de la crisis, los 2,600 clubes dieron parte de un total superior a los 19.300 actos de servicio en pro de la comunidad. Aunque la Asociación no podía escaparse de la crisis, tampoco evadía su misión.

    Afortunadamente para 1935 la Asociación había pasado la prueba. Entonces logró un superávit neto de 3.000 dólares y tenía 7.500 socios más que el año anterior.

    A principios de los años 1930 fue necesario abandonar la extensión del Leonismo, ahora, una vez más, el movimiento estaba en marcha , organizando clubes rápida y sucesivamente en Panamá, Costa Rica y Colombia. En 1939 la Asociación alcanzó la cifra de casi 117.000 socios. Este año la empresa difusora CBS emitió de costa a costa una reseña acerca de Lions International y con justicia recalcó la importancia internacional de la Asociación.

    En 1940 los Leones estaban haciendo planes para superar su precedente internacional con su primera Convención fuera de la América del Norte, en La Habana, cuando estalló la II Guerra Mundial. Por todos los Estados Unidos y el Canadá se mermaron las filas de los Clubes de Leones como consecuencia de la llamada a filas. En 1944 unos 24,000 Leones vestían de uniforme. A pesar de la guerra en los principios de los años 40 el Leonismo se propagó a seis naciones más de América Central y América del Sur. Los Leones que permanecieron en EE.UU. y en Canadá se ocuparon de colectar desperdicios de papel y metal así como de procurar trabajo para los veteranos que regresaban a su patria e hicieron una intensa labor por los bonos de guerra, enviando libros y revistas a los campamentos y hospitales militares.

    En Salem, Massachussetts, los Leones sustituyeron voluntariamente a los empleados de un hospital pediátrico que, con motivo de las guerras, habían sido llamados a prestar servicio a la Nación. En este centro los Leones hicieron los trabajos de conserjería, lavandería y otros quehaceres del establecimiento. Desde principios de 1943 se urgía a los Leones para que organizaran comités de estabilización post-guerra. Para 1944 acercándose ya el triunfo de los aliados, los Leones de todos los EE.UU. habían iniciado lo que probablemente era el primero de los esfuerzos que la Asociación hacía en gran escala para ayudar a los países devastados del Viejo Mundo: fue una colecta nacional que aportó muchos furgones de ropa.

    En 1945, el Leonismo hizo una superlativa contribución a la causa de la paz . La Asociación fue una de las 42 entidades acreditadas con el carácter de consultoras de los consejos organizadores de las Naciones Unidas, reunidos en San Francisco, California, siendo uno de los grupos más destacados en estas reuniones.

    1945 es el año en la historia de la Asociación en que fue suprimida la Convención. Era el ciclo postrero de la II Gran Guerra y, en su lugar, la Directiva se reunió en Chicago y actuó solemnemente, según los principios tradicionales de una Convención.

    Al fin de la guerra, el Leonismo hizo frente a sus obligaciones siendo más fuerte de lo que nunca había sido. Para 1946 volvían 11.263 de los socios que habían estado en el Servicio de las Armas, reingresando en sus Clubes. Las cifras alcanzadas por la Asociación en este año no pueden ser más significativas: 279.116 Leones, 5.400 Clubes en 18 Países.

    En esas fechas los Leones ya podían reanudar sus acostumbrados empeños : desde crecimiento de socios, donaciones de becas, clínicas, escuelas, etc. hasta casas y zapatos. En 1947 podían mirar hacia los pasados 30 años y verlos repletos de realizaciones, así como observar en el porvenir la propagación del Leonismo en Europa, Asia y Africa que antes había sido imposibilitada por la guerra. En diez años, quizás los más catastróficos de la Historia, el conjunto internacional de la Asociación había aumentado el 254% y el número de sus Clubes el 100%.

    Desde 1947 la Asociación ha tenido su desarrollo más sensacional y en sus funciones internas han ocurrido profundos cambios. En los veinte años siguientes el número de Patrias de los Leones se multiplican ocho veces, el de Clubes más de tres veces y casi se triplica su conjunto internacional.

    La divisa leonística "Nosotros Servimos" fue fruto de los años de 1950 y se escogió por medio de un concurso que atrajo a 6.000 participantes, siendo el vencedor un León Canadiense.

    En 1947 la propagación del Leonismo comenzó en Australia fundándose, el 10 de julio, el Club de Lismore. El 24 de marzo de 1948 se crea el Club de Estocolmo primero de los de Europa. En Abril el que nace es el de Ginebra y el 26 de julio se funda el Club de Leones de París. El 11 de mayo de 1949 se organiza el Club de Oslo y el 29 de diciembre el de Londres.El 16 de diciembre de 1964 se funda el Club de Madrid, primero de España.

    En 1951 Melvin Jones tenía 71 años de los que había dedicado 33 al Leonismo, sustentándole desde sus difíciles albores hasta llegar a ser de prominencia mundial. La Asociación le honró en su calidad de fundador. Dispuso que el 13 de Enero, su cumpleaños, fuera el Día del Fundador: instituyó la Semana de Melvin Jones en 1937, y más tarde dedicó todo el mes de Enero como Mes del Fundador. Ya en 1944 Jones había informado a la Directiva en el sentido de que fuera buscando quien lo reemplazara. Al año siguiente R.Roy Keaton fue designado Subsecretario General. En el año 1950 la Mesa Directiva estableció un Consejo Administrativo integrado por el Secretario General Jones, el Tesorero W.Wilson, el Secretario W.R.Bird y Keaton, que en esta ocasión fue nombrado Director General y Presidente del Consejo, asumiendo mucha de la pesada carga de trabajo que Melvin Jones llevaba por espacio de 30 años. Jones continuaría ocupado en la realización de un sueño final para el Leonismo: la edificación de una sede permanente.

    Ese anhelo había comenzado a formarse en el año 1940 en que la Directiva autorizó la compra de un terreno de 162 hectáreas al sur de Chicago para en su día fundar la "Ciudad de Lions International". Hoy día mucha parte de ese terreno pertenece al suburbio de Forest Park.

    En 1952 la Directiva decidió que un proyecto mucho más prudente sería construir o adquirir un edificio para tal objeto en el centro comercial de Chicago. El alza de los costos de construcción de los años 50 puso en evidencia la preferencia entre esas alternativas. Este mismo año Lions International se encontró un edificio de ganga para su sede en la esquina de la calle Lake y la Avenida Michigan, y desde 1955 la magnífica estructura de fachada de mármol ha sido la Central Internacional de la Asociación , distando mucho de la reducida oficina de seguros en que Melvin Jones, años antes, había trabajado, atendiendo tanto su negocio como administrando los asuntos de la joven agrupación.

    También era tiempo de modernizar el cuerpo administrativo, cuyo sistema databa de los años 30. En la nueva etapa debía prestar sus servicios a una Asociación enormemente distinta y, sobre todo, muy extensa. Se utilizaron los servicios de una empresa consultora que hizo un estudio y sugirió cambios que reportaron eficiencia en el desempeño de las nuevas labores.

    En Noviembre de 1959 Jones fue a dirigir la palabra a los Leones de Edmonton, Alberta, Canadá, que celebraban su aniversario. Durante el viaje sufrió el primer síncope de varios que le vinieron. A pesar del ataque, que hubiera puesto en cama a otros octogenarios, Melvin asistió a la fiesta en traje de gala, sentado en una silla de ruedas. La concurrencia puesta en pié le rindió una cálida y solemne ovación.

    Casi hasta el fin, el Fundador iba diariamente a su oficina - repleta de recuerdos - y con toda afabilidad recibía a los visitantes que, en continua procesión, acudían a la Sede Internacional a manifestar su afecto y respeto al gran patriarca del Leonismo. Ya tenía 82 años y durante 44 había sido el León máximo, cuando la muerte le vino tranquilamente en su querido hogar suburbano del sur de Chicago en 1961.

    Para los Leones de todo el mundo era el fin de una etapa y también el comienzo de otra. La pequeña revista que Melvin Jones había comenzado en 1918 se había engrandecido hasta que, poco antes de fallecer, se publicaba en 12 ediciones de idioma distinto. En 1966 el Leonismo alcanzó un conjunto de 800.000 socios y 20.000 clubes. De los centenares de agrupaciones de diversa magnitud e importancia que abundaban en la comunidad en 1917, el Leonismo es una de las pocas que han sobrevivido a las duras pruebas de la guerra y de la crisis. De las 42 cuya importancia fue considerada suficiente para llamarlas a ser consultoras de los consejos de las Naciones Unidas en San Francisco, existen solamente seis y Lions es una de éstas.

    Son muchos los logros alcanzados por el Leonismo en estos casi 65 años de existencia. La lista sería interminable, pero no sería justo que dejáramos de resaltar los más importantes: el intercambio juvenil, iniciado en 1961 para fomentar la comprensión mundial con la participación de los jóvenes; la revista juvenil Braille, editándose según la idea de Lions desde 1925; las becas escolares; las escuelas de perros-guía; los campamentos juveniles de vacaciones; los planes de alfabetización; las escuelas de artes y oficios; los sanatorios y parques infantiles; las familias desalojadas ahora instaladas en casas nuevas; los caminos rurales; las casas para ancianos; las guarderías infantiles; las mejoras procomunales; las escuelas construidas en países en desarrollo; la buena voluntad y la nueva esperanza que han sido engendradas....

    A todo eso se dedican ahora 1.500.000 Leones agrupados en casi 43.000 Clubes, en seis Continentes y en 180 países o regiones geográficas. La rama juvenil de Lions, los Clubes Leo, cuenta con más de 5.000 Clubes en el mundo y cifra superior a los 100.000 asociados.

    Es arriesgado pronosticar cual es el futuro del Leonismo, sin embargo es bueno que citemos las palabras que el Fundador decía cuando hablaba de nuestro porvenir:

    "Yo espero que siempre haya para Lions International una tierra de Más Allá; una meta que siga siendo más y más importante a medida que nos acercamos a su logro, pero que esté un poco más allá de nuestro alcance, desafiándonos a correr más rápido, a correr con más ahínco, a emprender obras y servicios más grandes.... a dar más".

    Los Leones elevamos los ojos de nuestro entendimiento a conceptos de servicio más altos y ambiciosos. ¡ Allí está el porvenir del Leonismo!.